7 de agosto de 2011

CUIDADOS ESPECIALES PARA LOS RECIÉN NACIDOS PREMATUROS EN EL HOGAR

Los niños prematuros y los niños de muy bajo peso al nacer presentan dificultades para respirar normalmente, para controlar temperatura, y para alimentarse por lo que permanecen hospitalizados en las Unidades de Neonatología para su tratamiento.
Al momento del alta son sus padres los que se harán cargo de continuar con los cuidados especiales y mantener los controles periódicos con los especialistas para evaluar  un desarrollo adecuado y poder pesquisar a tiempo cualquier alteración.

No olviden colocar junto al teléfono los números de emergencia y contar con  personas confiables a quienes pedirles ayuda si es necesario.


Los padres deben asegurarse de mantener especial cuidado en los siguientes aspectos: 


  • Ambiente Físico – Temperatura y Vestuario.
  • Reposo –Sueño – Llanto 
  • Alimentación – Nutrición 
  • Vacunas 
  • Cuaderno de controles para Consulta de seguimiento

Ambiente Físico, Temperatura y Vestuario

La temperatura de la habitación donde se encuentra el niño debe ser homogénea evitando corrientes de aire y cambios bruscos de temperatura




En Otoño – Invierno no debe salir en días muy fríos, con lluvia , viento o emergencia ambiental.  No utilicen estufas  de parafina, prefieran las estufas eléctricas idealmente con termostato. La temperatura ambiente se debe mantener alrededor de los 20 grados. Neored facilitará un termómetro ambiental para  este fin.



Si tienen dudas, tomen la temperatura a su hijo, para evaluar la necesidad de abrigarlo o desabrigarlo ( no se guíen por la temperatura de las manitos).  Como  guía  práctica  un  bebé  prematuro necesita 2 prendas de vestir más de las que ustedes usan para sentirse  abrigados.



LOS RANGOS DE TEMPERATURA NORMALES SON: 
Temperatura axilar : 36,5 – 37º C 
Temperatura rectal : 37 – 37,5º C



La ropa del niño debe ser amplia y preferentemente de algodón. El cambio de pañales debe ser cada 3 a 4 horas para evitar que se humedezca y se enfríe.



PUNTOS CLAVE DEL CUIDADO DEL NIÑO EN CASA



Los niños prematuros son muy vulnerables a infecciones sobre todo en temporada invernal. Es conveniente que durante este tiempo eviten llevarlo a lugares muy concurridos, o donde pueda haber personas enfermas, con resfriado, o fumadores. 
El contagio de alguna bacteria o virus puede causarle enfermedades respiratorias graves a tu hijo debido a que sus pulmones son más débiles y por un tiempo van a  tener menos defensas naturales. El contagio con algún virus respiratorio puede requerir de hospitalización especialmente durante el primer año de vida. 
Los virus respiratorios atacan preferentemente desde el otoño a la primavera, y son muy contagiosos, por ello, procuren que las personas que toquen al niño se laven las manos previamente y eviten su contacto con personas resfriadas.





Cuando haya visitas en casa deberán procurar que estas sean breves, además,  asegúrense que no fumen y que no se acerquen demasiado al niño. Si los padres están resfriados deben usar mascarilla para atenderlo y alimentarlo, y debe lavarse las manos cuidadosa y frecuentemente.


Es muy importante que aprendan a reconocer el comportamiento de su hijo y detectar si está enfermo. Los estornudos  y la congestión nasal ocasional pueden ser normales, pero si persisten y con ellos aparece fiebre, tos y secreción nasal se debe siempre acudir al pediatra. Puede ser el inicio de una infección respiratoria.


Reposo – Sueño -  Llanto 



El ambiente donde se encuentre su hijo debe ser de tranquilidad y relativo silencio.



Recuerden que deberá habituarse a dormir en una habitación oscura y en silencio, deben acostarlo de lado, nunca de guatita mientras duerme ya que aumenta el riesgo de muerte súbita en cualquier recién nacido. 
El bebé debe dormir en  una  cuna  o  moisés  en  la habitación de sus padres, pero no en la misma cama. 
El sueño representa casi el 90% del tiempo y los períodos de actividad irán aumentando progresivamente a medida que vaya creciendo. El  llanto  de  su  hijo  es  su  forma  de  pedir  ayuda, acudan a atenderlo siempre. 



ALIMENTACIÓN



La leche materna brinda los nutrientes más importantes que un recién nacido prematuro requiere, tanto para crecer como para protegerse de enfermedades. 
Para que tu puedas producir suficiente leche, debes tomar por lo menos 1 litro de agua o jugo de frutas durante el día e ingerir una alimentación equilibrada.  
No fumes ni bebas alcohol.


Recuerda  que  tu  hijo  no debe estar sin alimentarse por más de 3 a 4 horas.  Si está dormido debes despertarlo.

La leche materna puede suplementarse con una fórmula especial que ayudará a que tu hijo suba de peso y se desarrolle mejor. En caso que sea necesaria será indicada por el neonatólogo antes del alta.

Si estás resfriada no olvides usar mascarilla y lavarte cuidadosamente las manos antes de alimentarlo . El virus no se transmite por la leche, pero  si  a  través  de  tu  respiración y de tus manos si estas no se encuentran recién lavadas.   



VACUNAS 
Las vacunas son de suma importancia para todos los niños. 
Los recién nacidos prematuros deben recibir la vacuna BCG cuando pesen 2 kilos. 

Los recién nacidos prematuros deben recibir la vacuna  DPT HIB a los 2 meses de vida  con peso superior a los 2 kilos 
Después del alta los recién nacidos prematuros deben recibir vacunas según edad cronológica siguiendo el calendario ministerial


CONTROL MEDICO POST ALTA




Se realizan controles seriados  de 
Enfermería  para evaluar  curva de peso, lactancia 
materna, estado general del niño sin costo para los padres 






REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR (RCP) 
Como padres deben  conocer algunos conceptos de RCP para estar preparados y enfrentar con éxito cualquier situación de riesgo.

Si su niño está inmóvil, pálido o cianótico (azul) deben mantener la calma y actuar organizadamente siguiendo estas recomendaciones que se detallan a continuación. Llamen al servicio de Urgencia más cercan o al 132  (teléfono del SAPU)




Vía Aérea 





Evaluación: Determinen la falta de movimiento. 
Golpeen la planta de los pies  o muevan suavemente los hombros del niño. 
Pidan ayuda si hay alguien en casa. 
Coloquen al niño sobre su espalda en una superficie firme y lisa. 
Abran la boca extendiendo el cuello hacia atrás y levantando el mentón; verifiquen que no tenga leche o secreciones de ser así retírenlas con un pañuelo. Tengan cuidado de no extender la cabeza demasiado hacia atrás.



Respiración 


Evaluación: Determinen la falta de respiraciones. 
Mientras mantienen abierta la vía respiratoria, coloca tu oído sobre la boca del niño y observa el tórax. 
Si hay  movimientos, escucha si hay ruidos respiratorios. 
Si el niño  está respirando, déjenlo cómodo de lado con apoyo lateral.

Si el niño no está respirando, realiza  dos respiraciones boca a boca. 
Con tu boca cubre la boca y la nariz del niño y mantén abierta la vía aérea  (con  la  posición  de  cuello  que ya  se indico). 
Observa la elevación y depresión del tórax. 
Cada ventilación debe ser sincrónica contando 1-2-3 e insuflar. 
Se debe repetir las veces que sea necesario para iniciar la respiración espontánea.


Circulación






Evaluación. Determinen la falta de pulso. 


Sientan  el pulso braquial en la parte interna del brazo con dos dedos de una mano, mientras mantienes la extensión de la cabeza con la otra mano. 
Inicia compresiones del tórax. Imagina una línea dibujada entre los pezones y coloca tu dedo índice por debajo de esa línea en el centro del pecho. 
Coloca los dedos medio y anular enseguida del dedo índice, use los dedos medio y anular (tercero y cuarto dedos) para comprimir el esternón en ese punto.  
Después de encontrar la posición para las compresiones, asegúrate de no comprimir sobre el apéndice xifoides (el huesito que se le nota en la mitad del pecho). Comprime el pecho aproximadamente de ½ a 1 cm. Por cada 3 compresiones del pecho se da una ventilación artificial, siguiendo en voz alta la secuencia 1-2-3 y 1 , nuevamente 1-2-3 y 1 y así sucesivamente.  
Palpa el pulso braquial para evaluar la presencia de pulso.

Si no hay pulso continúen compresiones y respiraciones sincronizadamente.      
Sientan el pulso cada pocos minutos.  
Si reaparece el pulso, verifiquen si hay respiraciones espontáneas. 
Si no hay respiración, den una respiración artificial cada 3 segundos (20 ventilaciones por minuto) y palpen el pulso. 
Si hay respiración, colóquenlo en la posición de lado apoyado y vigilen la respiración y el pulso. 
El niño debe ser evaluado aunque se recupere por un médico lo antes posible.

1 comentario:

jessi-k gutierrez quispe dijo...

muchas gracias por la informacion, mi cuñada esta teniendo ahroa su bebe y es prematuro de 32 semanas, con esta informacion puedo ayudarla en algo por lo menos muchas gracias, por crear un blog q guie a las mamas con ebbes prematuros.